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Cinco capacidades de los líderes del futuro


9 Ene 2018

Pensamiento disciplinado, capacidad de síntesis, creatividad, respeto y marco ético son las capacidades que el profesor Howard Gardner, de la Universidad de Harvard, ha señalado como críticas para afrontar con éxito el futuro. Gardner, teórico de las inteligencias múltiples y de los sistemas educativos adaptados al cambio acelerado, fue reconocido con el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2011. Es un referente mundial en lo relativo a procesos educativos y de cognición. Su trabajo sobre las “mentes de futuro” es también ya un clásico de la literatura pedagógica.
Gardner comenta que ese futuro -denominado globalización- es ya un presente dramático, que requiere personas preparadas, capaces de conducirse a sí mismas, y de conducir a los demás, en la gran marea de sus retos múltiples.

Ese futuro presenta cuatro tendencias o movimientos:

1. El movimiento de grandes cantidades de capitales, circulando virtualmente en forma instantánea cada día.
2. El movimiento de seres humanos a través de las fronteras de los países, con más de 100 millones de inmigrantes dispersos por el mundo a cada minuto.
3. El movimiento de toda clase de información en el ciberespacio: trillones de megabytes de información con diversos grados de confiabilidad, disponibles prácticamente para cualquier persona con una computadora.
4. El movimiento de la cultura popular –ropa, alimentos, música- a través de las fronteras, que marca tendencias y gustos, especialmente en los jóvenes.

¿Qué capacidades definen a un líder de futuro?

1. Pensamiento disciplinado

Hoy, la era del conocimiento requiere personas preparadas en al menos un campo de estudio específico. Si no se es un experto en algo, no se podrá trabajar en el mundo del futuro, o se hará para alguien que sea experto.
Por disciplina no debe entenderse acumulación de datos o información. La mente disciplinada es capaz de ver y apreciar los modos diferentes en que los científicos, los historiadores o los artistas enfocan su trabajo diario. La responsabilidad de formar una mente disciplinada implica asumir una serie de hábitos propios del pensamiento de las disciplinas más importantes: ciencia, tecnología, artes, humanidades. Cuidado con ver el mundo sólo a través de una sola disciplina: ello sería síntoma de una mente pobre, escasamente disciplinada.

2. Capacidad de síntesis

La capacidad de síntesis implica seleccionar la información crucial de todo aquello que está disponible, acomodándola en forma que dé sentido a las propias intenciones o a las los demás.
La mente de síntesis es capaz de decidir qué información es prescindible y cuál no lo es; qué es lo relevante de la información que se presenta y qué no lo es, en función del objetivo específico que tengo en mente con mi selección o síntesis. Implica un método para hacer habitual el proceso selectivo de la información.
Quizás es algo que la mayoría hacemos de manera inconsciente, pero hacerlo consciente, a través de un método y con la intención de tomar decisiones a partir de ello, es algo completamente diferente. La capacidad de síntesis nos previene ante la avalancha de información que nos invade y que requiere ser ponderada con eficacia.

3. Creatividad

La creatividad implica ir más allá del conocimiento existente y de la síntesis, con el fin de plantear nuevas preguntas, de ofrecer nuevas soluciones. La creatividad surge cuando un producto individual, o de grupo, generado en un dominio cultural particular, es reconocido como innovador y ejerce una influencia genuina y destacable en el trabajo sucesivo en dicho campo. En pocas palabras, nos dice Gardner, “¿el campo en el que tú trabajas ha sido significativamente alterado por tu contribución?”

4. Respeto

La mente respetuosa responde empáticamente y en forma constructiva a las diferencias entre los individuos y los grupos, buscando entender y trabajar con los demás, más allá de la mera tolerancia o de la “corrección política”. La detección de diferencias es parte del proceso del conocimiento humano y es imposible de eliminar, pero el cómo esas diferencias se etiquetan e interpretan, resulta ser un fenómeno cultural. Esto es particularmente importante en los grupos de trabajo y en la contribución que cada individuo hace al objetivo común.

5. Ética

Gardner señala que la mente ética es la capacidad de fusionar comportamientos ambientales -en el trabajo y en la vida social y ciudadana- para actuar congruentemente a partir de principios y valores que guían y fundamentan la actuación. Se busca que, tanto en el ámbito profesional como en el social, cada persona trabaje en pro de la realización de una comunidad virtuosa de la que cada uno se pueda sentir orgulloso. Un buen profesionista, así como un buen ciudadano, se comporta de acuerdo con un conjunto propio de valores y principios bajo los que explícitamente vive y trabaja. Lamentablemente, muchas escuela de negocios se han dedicado a formar directivos tan sólo desde el punto de vista técnico, ignorando los aspectos éticos de la formación directiva que son, sin lugar a dudas, los más importantes.

  • Las 4 “M´s” de la formación ética, según Gardner

Finalmente, Gardner sugiere el enfoque de las 4 M´s (Mission, Models, Mirror1 y Mirror2), para ayudar a conformar un comportamiento ético en lo individual, lo profesional y lo familiar:

1. Misión: ¿Qué busco con mis actividades? ¿Qué finalidad persigo?
2. Modelos: ¿A quiénes sigo y admiro como ejemplos de congruencia ética?
3. Mirror test (Examen personal): Capacidad diaria de introspección y reflexión acerca de mis acciones, omisiones y resultados. “Qué hice bien, qué no hice bien, en qué puedo mejorar, a quién debo ayudar.
4. Mirror test (Retroalimentación de grupo): Revisión periódica de los resultados de grupo y su impacto en la congruencia ética del individuo y su contribución.

  • ICAMI, cinco décadas formando líderes de futuro

Sin dejar de reconocer la importancia de los aportes de Howard Gardner a la formación humana y profesional de futuro, es preciso reconocer también que, en estricta justicia, ICAMI ha incorporado dichas ideas y prácticas desde su fundación, hace ya cinco décadas. Y lo ha hecho con agregados evidentes y claros.

 Escrito por: Ernesto Leonardo Uranga Flores

Ingeniero Civil por la UNAM. Cursó además la licenciatura en Filosofía en la Universidad Panamericana; así como, el posgrado correspondiente en la UNAM y en la UP.   Ha sido asesor de micro y medianos empresarios en Edupyme y ha asistido a Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Venezuela y Cuba como conferencista invitado de empresas e instituciones para dirigir sesiones de análisis estratégico, a través del método del caso y pedagogía activa participativa. También ha colaborado en programas de Posgrados de Comunicación y Pedagogía de la Universidad Panamericana y en la Universidad Claustro de Sor Juana.

El Lic. Uranga es fundador y director de Grupo Arquero. Se desempeña como consultor de negocios en Prime Action Consulting de México, S.A. de C.V.  Es Profesor de ICAMI y colaborador permanente en temas Ética, Factor Humano y Comercialización en la revista Istmo, órganos de difusión de la Universidad Panamericana e IPADE, Business School y en publicaciones periódicas del país: El Dictamen de Veracruz; Noroeste de Sinaloa; El Economista de México y la  revista SOCIOS de CANACO.