Autora: Claudia Cruz
Antes de entrar en materia, pongámonos esto sobre la mesa:
Los gerentes son el verdadero “hijo sándwich” del mundo corporativo.
Aplastados entre:
- La presión de arriba.
- La resistencia de abajo.
- Los procesos a los lados.
- Los clientes enfrente.
- Las auditorías atrás.
- Y sus emociones por dentro…
… y aún así, ahí siguen, con temple, diplomacia, resiliencia y una sonrisa que muchas veces es metáfora, no emoción.
Mientras la alta dirección piensa en estrategia, visión y resultados globales, el gerente traduce ese mandato a acciones prácticas, negociaciones con el equipo, procesos que sí funcionan en la realidad y no solo en el papel.
Y mientras los colaboradores buscan claridad, empatía, guía y respaldo, el gerente está ahí… conectando expectativas, resolviendo tensiones, explicando decisiones que no tomó, y conteniendo emociones que no siempre sabe cómo manejar, pero que aun así gestiona con la mejor intención.
En las organizaciones se habla mucho de liderazgo, estrategia y cultura, pero poco se habla del nivel donde todo se materializa: el nivel gerencial.
Ese espacio donde la teoría choca con la realidad, donde la estrategia se vuelve operación, y donde las emociones humanas se entrelazan con las métricas del negocio.
Y es ahí, sin decirlo, los gerentes ejercen día a día metacompetencias fundamentales: prudencia, justica, fortaleza, humildad… y una paciencia que debería cotizarse en la bolsa.
Lo que callan (pero sienten) los gerentes.
- La Prudencia como mecanismo de supervivencia.
La prudencia gerencial no es pasividad. Es inteligencia emocional en movimiento: decidir qué decir, cuándo decirlo y cómo traducir un mensaje para que no explote una bomba emocional en el equipo.
Un gerente prudente:
- Filtra información.
- Dosifica urgencia.
- Modera tensiones.
- Evita guerras innecesarias.
Es como un maestro de cocina: sabe qué ingredientes pueden combinarse… y cuáles jamás deben tocarse.
- La Justicia como brújula interna.
Los gerentes viven en el punto exacto donde las decisiones tienen consecuencias reales para las personas.
Si aplican justicia:
- Se evita favoritismo.
- Se equilibra carga.
- Se reconoce talento.
- Se corrigen desviaciones sin humillar.
- La Fortaleza para sostener el caos.
Ser gerente es navegar un mar donde:
- Hay tormentas estratégicas.
- Olas emocionales.
- Corrientes políticas internas.
- Y vientos de cambio constantes.
La fortaleza no es dureza, es esa capacidad madura para mantener el timón sin perder humanidad.
- La humanidad que los mantienen aprendiendo.
El gerente humilde reconoce que no lo sabe todo, y que tampoco necesita saberlo para liderar, por eso, pide ayuda, da crédito, prende del equipo y acepta retroalimentación sin romperse.
Y esa humildad es lo que lo convierte en un líder confiable, no en un gerente autoritario.
Los dilemas invisibles del nivel gerencial
Hay conversaciones que los gerentes nunca tienen, pero que viven todos los días:
- ¿Cómo ejecuto lo que pidió la dirección si el equipo ya está al límite?
- ¿Cómo cuido la moral del equipo mientras manejo mi propio desgaste?
- ¿Cómo ser empático sin descuidar los resultados?
- ¿Cómo decirle la verdad a la dirección sin que parezca resistencia?
- ¿Cómo decirle la verdad al colaborador sin que lo vida como ataque?
Son dilemas que requieren cabeza estratégica y corazón humano. Y ese equilibrio es un arte.
El desgaste silencioso del gerente
El desgaste del gerente es distinto al del colaborador y distinto al del director, este es un cansancio híbrido: cognitivo, emocional, social y político.
- Toma decisiones sin toda la información.
- Resuelve problemas que no creó.
- Motiva sin tener espacio para motivarse.
- Acompaña emocionalmente a otros mientras carga con las propias preocupaciones.
- Responde por resultados sin tener control del contexto.
Por eso su agotamiento no es evidente, es profundo.
¿Y entonces? ¿Qué hacemos con este liderazgo tan necesario y tan poco atendido?
Aquí es donde entra el valor de la formación directiva. No como un recurso más, sino como un espacio de consciencia, estructura y crecimiento maduro.
En ICAMI, los gerentes encuentran:
- Método para pensar mejor: mediante el método del caso, obtienen la capacidad de analizar hechos con rigor, tomar distancia emocional, priorizar y decidir con criterio.
Dejan de reaccionar y empiezan a dirigir.
- Lenguaje para comprender su rol: con las metacompetencias -prudencia, justicia, fortaleza, humildad- el gerente identifica qué virtudes necesita reforzar para operar con más claridad y menos desgaste.
- Comunidad para no sentirse solos: descubren que no son los únicos “hijos sándwich”, que otros también cargan presiones parecidas y eso dignifica, sana.
- Herramientas para transformar equipos, no solo gestionarlos: comunicación activa, empatía operativa, liderazgo situacional, gestión emocional. Todo esto les permite ver resultados reales en sus equipos.
Conclusión
“Lo que callamos los gerentes” no es un lamento, es un retrato honesto de liderazgo que sostiene a la empresa desde adentro. Y es también una invitación a valorarlos, desarrollarlos y acompañarlos, por que cuando un gerente se fortalece, cuando incorpora método, cuando equilibra metacompetencias, cuando se siente visto… la organización completa funciona mejor, y sobre todo, se vuelve más humana.
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Sobre la autora:
Claudia Cruz. Licenciada en Mercadotecnia por parte de la Universidad Tecnológica de México (UNITEC). Master en Terapia de Reencuentro por parte del Instituto Terapia de Reencuentro España y la Facultad de Psicología de la UNAM. Cursó la Maestría en Dirección de Empresas para Ejecutivos con Experiencia (MEDEX) EXECUTIVE MBA, por IPADE Business School.
Empresaria con más de 25 años de experiencia en giros de Mercadotecnia, Lubricación y Tecnología. Actualmente socia fundadora y directora general de PERC Consulting Management Services, empresa con 15 años en el mercado, dedicada al reclutamiento y selección, capacitación y coaching del Factor Humano. Tiene su marca personal KALA “Atrévete a crecer”, en donde apoya a emprendedores, profesionistas independientes, MYPyMES y Empresas familiares en temas de Coaching, Imagen corporativa y Mercadotecnia digital.

